Quantcast

​¿Porqué la WWE quiere cortar de tajo todos los esfuerzos de promoción de lucha independiente?

La WWE es el nombre más grande de la Lucha Libre estadounidense, pero no el único. Ahora parece prepararse para pelear con la desaliñada promotora indie de Ring of Honor.

Aaron Taube

Photo via Steve Wright Jr./Wikimedia Commons

Pregúntale a los fans hardcore de la lucha libre por el nombre del villano más grande de la industria y no escucharás los nombres del cobarde Seth Rollins o del raro líder de culto Bray Wyatt. Solo tienen el nombre. La World Wrestling Entertainment no entra en juego —funge como una compañía global de medios despiadada porque es lo que es. No hay suspensión de la incredulidad que romper en este caso.

Este sábado, la WWE dio su golpe bajo cuando puso a su división de gran presupuesto y de estilo indie NXT contra Ring of Honor, una promotora pequeña pero aguerrida que, dada la escasez de alternativas genuinas en la última década y media, se ha convertido en la principal competencia de la WWE. Las dos marcas tendrán shows cara a cara en Brooklyn: NXT en el Barclays Center y ROH en el MCU Park de Coney Island. Es lo último de una serie de cambios que pueden ser interpretados ya sea como negocios astutos controlados por la WWE, o un asalto al mercado limitado de ROH.

Leer Más: La horrenda gloria de la Nueva Lucha Libre japonesa

Para los fans de las luchas, la terrible experiencia en su totalidad presenta una situación paradójica desafortunada. NXT es por mucho el mejor producto que la WWE ha sacado en años, y hay que celebrarlo. Sin embargo, su continuo crecimiento podría amenazar los prospectos de largo plazo de la ROH, una compañía que ha sido una fuerte alternativa por años al monótono Monday Night Raw de la WWE. Aunque, más que todo eso, el conflicto genera una pregunta peculiar: ¿Cómo es que un gigante multinacional, valuado en miles de millones de dólares pudo crear exitosamente su propio producto de lucha independiente?

"En la música, lo mainstream puede absorber lo underground, y lo mismo pasa con las luchas," dice Tom Breihan, editor del sitio de música Stereogum quien también escribe la columna de lucha para Deadspin. "Pero tampoco es como si Elektra Records tratara de llevar a la banca rota a Sub Pop Records."

Supuestamente el escándalo empezó en mayo, cuando ROH reveló que sacaría un figura de acción de Kevin Owens, un destacado luchador de la WWE quien solía estar con ROH; el muñeco saldrá como Kevin Steen como se le conocía a Owen en ROH. Aunque las ventas del muñeco serán nada en comparación con las ganancias de $543 millones que generó la WWE en 2014, es fácil saber que el gigante de la industria se molestará porque ROH va a sacar un muñeco de Kevin Owens antes de que ellos tengan el suyo. Esto se podría ver como que la ROH está capitalizando la ubicuidad que adquirió Owens gracias a que la WWE lo introdujo a una audiencia masiva.

En esta escena de Ring of Honor aparecen los Bravado Brothers (hermanos bravucones) con calzoncillos que combinan. —Foto por Steve Wright Jr., vía Wiki Commons

La respuesta de la WWE fue rápida y podría ser devastadora. En julio, anunció que tendría un evento en el Barclays Center el mismo día que el show planeado por Ring of Honor en el MCU Park. Después cayó la bomba de que el próximo show de NXT en Brooklyn incluiría al legendario luchador profesional japonés Jushin "Thunder" Liger, lo que supondría en palabras de Dave Meltzer de la Wrestling Observer Newsletter, una "cueva de lobos política" porque ROH tiene un acuerdo de años para intercambiar talentos de la NJPW. El reporte de Meltzer también destaca que supuestamente la WWE le dijo a las estrellas indie que si querían llegar a las grandes ligas de las luchas tendrían que evitar a ROH. La WWE contactó a los manejadores de al menos uno de los edificios donde se realizan shows de ROH para ofrecerles una oportunidad para organizar un evento de NXT si acordaban dejar de trabajar para ROH.

Después de todo esto, la WWE anunció que estaba organizando un show de NXT para septiembre que de nuevo iría cara a cara contra ROH, esta vez en San Antonio.

Es probable que la WWE no esté preocupada por perder mucho de su mercado frente a una promoción que tiene a "Super Beta Prostate" como uno de sus principales patrocinadores y que apenas puede pagar transmisiones en línea de sus propios eventos. Es más fácil y, probablemente, más correcto decir que así es como la WWE hace negocios.

Kevin Owens, pateando a un güey en la cara. — Via WikiCommons

Cuando el dueño Vince McMahon compró la compañía de lucha de su padre en 1982 —en ese entonces conocida como World Wrestling Federation—, el panorama de las luchas aún estaba dividido en territorios, de los cuales todos estaban vigilados por la National Washington Alliance. McMahom sorprendió a sus compañeros promotores al pagarles a las estaciones de TV para que los territorios transmitieran la programación de la WWF, arrebatando talentos de la American Wrestling Association con sede en Minneapolis como Hulk Hogan, y comprando a otras promotoras cuando fuese necesario. El tiro de gracia sucedió en 1987, cuando la WWF destrozó el debut de pago por evento de la promotora rival, Jim Crockett Promotions, al transmitir su show Survivor Series el mismo día y comunicarle a las compañías de cable que si optaban por transmitir el evento de JCP no serían permitidos de televisar la extravagante WrestleMania de la WWF el año siguiente.

Esta aproximación a los negocios —yo le llamaría una total guerra, aunque tal vez suene muy violento— terminó por limpiar el panorama para la WWE. También creó resentimiento entre los fans que pedían a gritos una alternativa de calidad que ha estado ausente desde que la WWE aseguró un monopolio virtual sobre la industria en 2001 al comprar la World Championship Wrestling de Ted Turner.

Ring of Honor no es nada parecida a la WCW, la cual gracias a su afiliación con la televisora de Turner ha tenido capital para sacar videojuegos, mantener una estable presencia televisiva y robarse las estrellas de la WWE. A pesar de que ROH es propiedad de la televisora Sinclair Broadcast Group desde 2001, la marca funciona bajo un diminuto presupuesto y generalmente atrae números de audiencia que rondan los mil espectadores. Se transmite por distribución de contenido a través de las dispersas estaciones de televisión pertenecientes a Sinclair, al igual que por la red Destination America, casa de programas como BBQ Pitmasters y A Haunting.

Esto coloca a la promotora a años luz detrás de la WWE, pero desde su irrupción en 2002, ROH ha crecido al ganarse a los fans de las luchas por la acción en el ring y una íntima atmósfera en vivo. Al igual que en las escenas musicales y la industria del cine, su influencia ha permeado lo mainstream por medio del ascenso de un puñado de ex estrellas de ROH que se convirtieron en campeones de la WWE. Este grupo ha incluido al tatuado iconoclasta CM Punk y a Daniel Bryan. Aunque no es tan grande, espectacular y ruidosa como la WWE, ROH es extraña, única y buena.

CM Punk, hijo de Ring of Honor. —Foto por Jayne Kamin-Oncea-USA TODAY Sports

NXT debutó en 2012 con la intención de afilar las habilidades de futuras estrellas de la WWE, pero apenas el año pasado comenzó a acaparar la atención de los fans hardcore de ROH. Alcanzó dicha popularidad al contratar a ex estrellas indie como Adrian Neville y Sami Zayn, y al ponerlas en su show semanal de televisión. Aunque originalmente solo atraía más atención en Florida, la WWE arrancó el tour de NXT en marzo de este año.

Aunque ROH presume su estilo más rápido y atlético que francamente es insuperable, la atracción verdadera de NXT yace en su habilidad para presentar personajes simpáticos como Zayn, Finn Balor, y Becky Lynch. Su gran sinceridad recuerda a estrellas de antaño de ROH como el antes mencionado Bryan y Paul London, una eminencia agradable y todo un inusual actor que, de acuerdo a esta reseña, le dijo a los fans de ROH después de marcharse que un día regresaría con leche y galletas para compartirlas con ellos.

Entre que NXT pronto se convertirá en una entidad de tours, la controversia por la figura de acción de Kevin Owens, y las medidas agresivas de la promotora en contra de Ring of Honor, parece que la WWE tiene los recursos, motivos y oportunidades para disminuir a ROH.

Por teléfono, el jefe de operaciones de ROH, Joe Koff, dijo que no cree que la WWE tenga como objetivo a su compañía, destacando que ROH organizó su evento con el consentimiento de que la WWE estaría llevando a cabo su gran evento de SummerSlam en Nueva York al día siguiente. Dijo que se sentía feliz de que NXT haya vendido todos los 13 mil asientos de la arena porque significaba que los fans que no pudieron obtener boletos serían capaces de ir a su evento en el MCU Park.

Koff también aclaró las especulaciones de que la WWE estuviera entrometiéndose en el mercado de ROH al reclutar a luchadores de la NJPW, o que el gigante de las luchas estuviera tratando de aplastarlos. "Realmente no quiero creer que pudiera ser ellos contra nosotros," dijo Koff. "Somos dos productos distintos."

"Para ser sincero, creo que solo se trata de negocios," Koff continuó añadiendo, "Si podemos presentar una lucha que los fans quieren ver, y presentamos estrellas que los fans no pueden excepto en Ring of Honor, entonces estamos haciendo lo que se supone que tenemos que hacer."

Jushin "Thunder" Liger es el que está vestido como Power Ranger. —Imagen vía Wiki Commons

La WWE no respondió a la solicitud de replica pero el miércoles en una llamada de conferencia, el ex luchador ahora mandamás de NXT Paul "Triple H" Levesque también negó que su compañía tenía como objetivo a alguno de sus competidores.

"No quiero ver a nadie fracasar, pero también quiero hacer los correcto para nuestro negocio y así es como vamos a negociar," dijo Levesque. "Si interfiere con el plan de negocios de alguien más, no puedo preocuparme porque se trta de mi plan de negocios."

Bruce Mitchell, columnista de Pro Wrestling Torch, no lo ve de esa manera. "Creo que lo que Joe Koff dijo [sobre el beneficio de NXT sobre ROH] fue tratar de mantener el ánimo en una situación difícil," declaró. "La WWE está presionando a Ring of Honor, y lo seguirá haciendo. Creo que es un hábito de competitividad de Vince McMahon. No puedes molestar a alguien si no tienes una vícitma."

Koff fue insistente al decir que ROH y NXT son productos distintos, y de alguna forma tiene razón. He estado en shows de Ring of Honor en Nueva York una y otra vez por alrededor de una década, y existe cierta comodidad al ver a la misma gente en eventos que he organizado desde que estaba en la preparatoria. Se trata de fans de las luchas, específicamente fans de Ring of Honor.

Entre ellos está Greg Habeeb, un ex manejador que dice haber sido atraído a ROH en gran parte por las relaciones que formó con otros fans y con los mismos luchadores. Desde su primer show con ROH en un gimnasio en 2002, Habeeb estima que ha gastado entre $250,000 y $500,000 dólares en boletos y atendido a más de 150 eventos.

Conforme fue pasando el tiempo los shows se convirtieron en parte de su vida social y comenzó a organizar fiestas para los luchadores y fans, y a rentar cuartos de hotel para que su pandilla pudiera viajar junta a los eventos.

Daniel Bryan en sus días de Ring of Honor, cuando era conocido como Bryan Danielson. —Imagen vía Flickr usuario Rob Howell

"Mi relación con ROH ha sido muy profunda," reflexiona Habeeb. "Si fuera más grande, no sé si esto hubiera sucedido. Creo que el tamaño de la compañía y la intimidad de todo tuvo mucho que ver."

Bruce Mitchell cree que los fans terminaran por escoger el producto que les guste más, sin importar la relación con la compañía dueña de los derechos. "Creo que hasta los fans de hueso colorado de Pro Wrestling Torch escogerán la opción indie que ellos ven como atractiva," dice Mitchell. "Y ahora mismo, definitivamente es NXT."

Aunque Ring of Honor no se ve que vaya a quebrar —tampoco Sinclair Broadcast Group— Mitchell cree que la WWE puede dañar seriamente al negocio de la compañía, particularmente si establece su propia relación con New Japan y continua organizando show de NXT contra ROH.

Incluso Habeeb, el superfan de ROH, es indiferente. Para él, solo se trata de un simple caso de negocios: mejorar su producto para tener más clientes e incrementar las ganancias.

"Puede que ROH esté preocupada. Creo que debe haber algo de preocupación porque pues sí, de eso se trata la competencia. Así es como también se venden hot dogs y carros. Tienes un buen producto y alguien te lo va a copiar y querrá competir contigo," dice Habeeb. "De eso de trata el capitalismo."