Eniola Aluko acusa de racismo al técnico de la Selección de Inglaterra

La FA le pagó por guardar silencio, la expulsaron del equipo y le prohibieron ejercer como abogada luego de la denuncia

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ago. 22 2017, 9:47pm

Foto @enialuko/Instagram

Eniola Aluko nació en Lagos, Nigeria, pero desde niña se mudó con sus padres a Birmingham, Inglaterra, en donde inició su carrera futbolística en 2001, que poco a poco la llevó a ganar un sitio en el representativo nacional y a las filas del Chelsea. Hasta ahora, Eni suma 102 participaciones y 33 goles; pero su cuenta se ha detenido tras acusar de racismo al técnico del equipo inglés, Mark Sampson.

"Estábamos en el hotel. Todas estábamos emocionadas. Era un gran juego. En la pared había una lista de familia y amigos que vendrían a vernos y yo estaba junto a Mark. Él me preguntó si alguien vendría conmigo y le dije que mi familia vendría de Nigeria. "Oh, ¿Nigeria? Asegúrate de que no traigan Ébola", cuenta Aluko a The Guardian esta experiencia ocurrida en 2014, en una entrevista que reveló los hechos que había mantenido ocultos desde el año pasado. Esta experiencia fue relatada por la jugadora en una carta que envió a la FA como parte de un ejercicio de comunicación interna que pretendía identificar las condiciones de trabajo y convivencia en el organismo.

Eni había sido parte de la selección desde el 2002 y su condición de referente dentro del equipo la hizo prioridad en el ejercicio. Decidió expresarse con libertad sobre los tratos discriminatorios recibidos durante la gestión de Sampson que, en ese entonces, contaba dos años porque confió en que sería confidencial. La futbolista relató que el técnico exhibió a una de sus compañeras durante una sesión de retroalimentación con las mediocampistas, cuando insinuó que había estado presa en cuatro ocasiones. Aluko consideró que sus comentarios respondían al racismo que manifestó en ocasiones anteriores y aunque no reveló el nombre de su compañera, aportó diversas pistas para llegar a ella y contactar a los testigos que podían sostener su versión.

Tras la actividad que había significado un reconocimiento a su trayectoria intachable, la jugadora del Chelsea fue visitada por Mark Sampson para informarle de su separación del equipo bajo el argumento de una "mala actitud" que ante los cuestionamientos de la jugadora, él no pudo defender. Eniola fue titular en 16 partidos bajo las órdenes de Sampson y marcó 12 anotaciones; en su último partido disputó todos los minutos. Sin embargo, la decisión estaba tomada y desde entonces, no ha vuelto y se perdió la Eurocopa de este año.

A la par de su trayectoria como futbolista, Aluko estudió leyes y se empleó en una agencia de futbolistas haciendo uso de esa profesión; sin embargo, poco después de las acusaciones de racismo, la FA le informó que debía dejar de trabajar porque, de acuerdo con el reglamento, no puede jugar con el Chelsea y al mismo tiempo representar a un jugador. A pesar de que su ejercicio como abogada no tiene que ver con ser agente y de haberse desarrollado sin problema durante cinco años, dejó de hacerlo. "Me siento amenazada", confesó en la entrevista sin atreverse a asegurar que las medidas que tomaron en su contra tienen relación con las cartas que envió a la FA, por su propia solicitud, pero lo insinúa.

Luego de la primera denuncia interna a Sampson, la FA ordenó una investigación que concluyó que carecían de evidencia para culparlo. Sin embargo, la jugadora acusó que no buscaron a los testigos clave ni a la compañera que fue víctima de los comentarios racistas, por lo que decidió negarse a participar en la segunda investigación al argumentar la escasa credibilidad de su procedimiento. La Asociación de Futbolistas Profesionales (PFA) ha respaldado a Eniola y también ha exigido a las autoridades del futbol inglés una investigación independiente.

La FA no ha manifestado intenciones de remover a Mark Sampson de su cargo y en los días posteriores a esta entrevista que reveló la problemática, ha evitado su exposición ante la prensa para no ponerlo en riesgo con una mala declaración. En cambio, hizo firmar a la jugadora un contrato de confidencialidad, le entregaron 80 mil libras y una extensión de contrato por un año que, de cualquier manera no podrá cumplir mientras no sea convocada, con tal de evitar un escándalo en la Eurocopa que se disputó hace algunas semanas.

"Durante meses, un miembro del equipo de trabajo solía hablarme en un falso acento caribeño. Él creía que estaba bien y que era divertido. Creo que él se sentía con el poder de hacerlo por la cultura. Le hablamos (a la FA) sobre esto, pero eligieron ignorarlo", contó Eniola Aluko a The Guardian.

La jugadora ha sido parte de campañas que ha lanzado Kick It Out!, una organización autónoma que lucha contra el racismo en colaboración con la Premier League, y continuar con esa labor fue su principal motivación al redactar esas cartas que ahora, a juzgar por sus declaraciones, la tienen alejada de la selección y de su trabajo como abogada. "La raza, por algún motivo, es este tema tabú del que todo el mundo evade hablar. En el minuto en que eres lo suficientemente valiente como para hablar sobre la raza, estás en una situación difícil. Eso es en sí mismo discriminación: el simple hecho de que estoy en esta posición. Probablemente no podré jugar con Inglaterra de nuevo, he perdido mi carrera a pesar de ser la goleadora de la liga la temporada pasada".

Eni declara que los problemas raciales ocurren con frecuencia y aunque en tiempos recientes las investigaciones se centran en el comportamiento de los aficionados, como en aquel episodio de los aficionados del Chelsea en el metro de París, también hay evidencias de discriminación en la estructura. En octubre pasado, Dwight Yorke, exjugador del Manchester United, manifestó estar convencido de que, a pesar de contar con la preparación profesional, el color de piel juega un papel importante al momento de buscar un puesto como director técnico en Inglaterra.

En 1979, Chris Hughton, de madre irlandesa y padre ghanés, fue el primer jugador mestizo en jugar con la Selección de la República de Irlanda y ahora que dirige al Brighton & Hove Albion, recién ascendido a la Premier League, reconoce las dificultades que desde hace varias décadas enfrentan los jugadores negros: "Recuerdo ir a los estadios y ver grupos grandes apoyando el abuso racial, nunca fue agradable, pero tampoco fue realmente una sorpresa, especialmente cuando yo era el primero con los Spurs. Yo era el único jugador negro en el equipo, seguido por Garth Crooks tres años más tarde, estábamos acostumbrados a que alguien hiciera un comentario racial en el campo", contó a The Guardian hace un par de meses. "Algunas formas de racismo se han evaporado con el tiempo, pero hay algunos estigmas que requieren más tiempo. No hay duda de que la sociedad es más abierta y multicultural, pero el entusiasmo debe convertirse en acción. Necesitamos un cambio real".