A7FL, la liga semiprofesional de futbol americano sin equipo de protección

¿Podrá la A7FL ser el futuro del futbol americano?

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feb. 1 2017, 2:00pm

Las conmociones cerebrales son un dolor de cabeza para todos los involucrados en la NFL, literalmente. Desde que numerosas investigaciones independientes a la liga han comprobado, hasta cierto punto, el vínculo entre los impactos repetitivos en los emparrillados y la degeneración gradual de la función cerebral manifestada como encefalopatía traumática crónica (ETC) —en el peor de los casos—, la NFL ha buscado ocultar los riesgos inminentes en sus jugadores realizando algunos cambios poco significativos a su reglamento; las propuestas más prometedoras —como eliminar los regresos de patada o el parado de los jugadores en tres puntos— han quedado en el archivero esperando a que acumulen suficiente polvo para ser desechadas por su "caducidad". Los intereses son demasiados y no hay riesgo que no se pueda correr cuando tu salud no es la que está en juego.

¿Usar casco o no usar casco? Esa es la cuestión. Por un lado, se dice que los impactos son más dañinos cuando los jugadores portan cascos, ya que el sentido de protección les hace creer que son invencibles, por así decirlo, y suelen ser menos precavidos al momento de derribar a un rival; esto sin considerar que los cascos pueden ser utilizados deliberadamente para lastimar a sus oponentes.

Por otro, se dice que el despojarse de aquellos objetos pesados y peligrosos reduciría el riesgo de conmociones cerebrales potenciales, ya que al no tener dicha protección y, por ende la misma confianza, los jugadores serían más prudentes a la hora de atacar a un rival. Hasta el momento, ninguna de las versiones cuenta con bases sólidas para comprobar sus respectivos argumentos, pero en la práctica la NFL tiene las de perder comparada con la A7FL, la liga semiprofesional de futbol americano sin ningún tipo de protección (excepto el protector bucal).

La A7FL es una liga de siete contra siete en la que los jugadores no usan casco, hombreras, ni ningún tipo de almohadillas. De acuerdo con el cofundador Ryan DePaul, el proyecto vio la luz en 2006 en Nueva Jersey, aunque no fue hasta el 2014 que obtuvo su nombre oficial, A7FL. "Creemos que la A7FL es el futuro del futbol americano", comenta el otro cofundador, Sean Korkusuz. "Estamos promoviendo la seguridad y moralidad lo más que podemos, y queremos internacionalizar este deporte. Existe una epidemia de ETC actualmente. Sentimos que nuestro formato es el deporte que podría resultar atractivo para el mundo; siete contra siete es un formato internacional, más fácil de jugar, y no requiere gastos de equipo".

Quizá suene demasiado optimista decir que una liga casi desconocida pueda llegar a despojar a la NFL del imaginario colectivo de los estadounidenses y demás fans alrededor del mundo, pero de un tiempo para acá los niveles de audiencia han registrado cifras muy bajas que no se veían en mucho tiempo, y los pocos o muchos cambios que la liga ha implementando como señal de su supuesto compromiso para hacer de este deporte un práctica más segura para todos no le agradó a cierto sector de la grada. Los cambios siempre serán recibidos con resistencia, pero mucho de ello depende del cómo se logre la transición. Evidentemente, la NFL no lo ha sabido hacer. Y si a esto le agregamos que la participación de jóvenes en las ligas menores ha decaído también, la "esencia" del futbol americano como lo conocemos podría estar en "peligro", no de extinción, pero sí de una mutación significativa en las próximas décadas.

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La temporada de la A7FL tiene planeado arrancar el 2 de abril y, de acuerdo al sitio oficial, será transmitida en vivo para todo el mundo. El atractivo de un proyecto como este también tiene que ver con el hecho que no sólo se trata de una versión "cruda" del futbol americano —aquellos primerizos consideran que se trata de un impacto similar al de UFC en sus inicios—, sino también le da una segunda oportunidad a jugadores que se quedaron a nada de formar parte de un plantel de la NFL, jugadores amateur, y personas comunes y corrientes que comparten la misma pasión por este deporte. La liga tiene presencia en ocho estados de los Estados Unidos, y no todos reciben un pago por jugar. Pero saben cómo llegar a su público, ya que aprovechan la sequía de la NFL —en primavera— para sumar seguidores.

La A7FL promete mucho, y quizá en un futuro logre competir con el monstruo llamado NFL. De cualquier manera, el hermano mayor del futbol americano debería aprender una que otra cosa de su hermano menor, y dejar a un lado los intereses individuales que tanto perjudican a este deporte tan apasionante.