deporte y feminismo

"O unes fuerzas o no juegas": el laberinto del waterpolo femenino español

Clubes históricos que desaparecen del mapa, chicas que deben competir contra los chicos, equipos sin instalaciones... si eres mujer, jugar a waterpolo en España puede ser una auténtica odisea.

Marta Roqueta

Marta Roqueta

Foto de Laszlo Balogh, Reuters

"El ciclo 2012-2016 es la edad dorada del waterpolo femenino estatal y de clubes", afirman en la Real Federación Española de Natación (RFEN). Todas las jugadoras que se alzaron con la plata en los Juegos Olímpicos de Londres, el oro en el europeo del año pasado y el oro mundial en 2013, título que lucharán por revalidar las próximas semanas en Rusia, juegan en clubes españoles. Una situación muy distinta a la de años atrás, cuando jugadoras como la boya Blanca Gil, mejor waterpolista mundial en varias ocasiones, o la exportera de la selección Patricia del Soto debían irse a Italia o Grecia para triunfar.

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A nivel de clubes, el catalán Club Natació Sabadell ha ganado tres copas de Europa y dos supercopas europeas en los últimos cinco años. En España no tienen rival: han ganado cinco ligas consecutivas, ocho en los últimos diez años, y ya es el equipo con más ligas estatales (13, dos más que el barcelonés Mediterrani).

En los últimos diez años, la división de honor, la máxima categoría estatal, ha tenido de diez a doce equipos según el año. La primera división es aún más irregular: del 2005 al 2008 tuvo ocho equipos; durante dos temporadas, diez. En esta última temporada ha tenido nueve contendientes, tres más que en la campaña anterior.

La RFEN asegura que la volatilidad de equipos "está directamente relacionada con la actividad autonómica". En división de honor, los equipos catalanes han supuesto más de la mitad del total de equipos en los últimos diez años. La temporada 2008-2009, ocho de los doce equipos eran de Cataluña. En primera división, los catalanes también han sido los clubes más presentes.

El dominio de los equipos de Cataluña tiene su eco en la selección. Nueve de las trece jugadoras que ganaron el oro en los mundiales de Barcelona proceden de clubes catalanes. La situación de la selección juvenil que ha ganado la plata en el europeo de Bakú este año es similar: diez de las trece jugadoras son de esta comunidad.

Madrid es el otro gran feudo del waterpolo femenino. El Moscardó se ha mantenido durante los últimos diez años en División de Honor, y aportó dos jugadoras al combinado absoluto campeón del mundo. En la temporada 2005-2006, el Ondarreta Alcorcón se convirtió en el único equipo no catalán hasta la fecha que conquista una liga estatal. Poco después, no obstante, el club desapareció.

"No se pudo mantener", lamenta Fernando Montes, coordinador de la sección de waterpolo del CNC Alcorcón, la entidad que cogió el relevo del Ondarreta. Montes explica que los padres y madres de los deportistas y un entrenador fueron los que fundaron el nuevo club. No pudieron evitar que gran parte de la plantilla masculina y femenina se fuera a otros equipos.

"Las niñas eran las más demandadas, muchas fueron al Concepción", explica Montes. Cinco años después, Alcorcón tiene equipos en todas las categorías de edad "y una base estable en benjamín y alevín".

Foto de Laszlo Balogh, Reuters.

A diferencia de los clubes catalanes, muchos equipos madrileños no tienen piscina propia. "El equipo absoluto entrena en tres piscinas diferentes", explica Montes. Las jugadoras entrenan dos días en Alcorcón, dos en el centro deportivo municipal José Cagigal de Madrid y un día en la piscina del Mundial del 86, también en Madrid.

"Todos los equipos madrileños sin piscina propia entrenan allí", puntualiza Montes. Cuenta que las jugadoras se desplazan en tren, les acompañan sus padres y madres o bien viajan en su coche privado en el caso de las séniors.

A pesar del dominio catalán y madrileño, el waterpolo femenino avanza en otras comunidades. La Escuela de Waterpolo Zaragoza, que esta temporada casi desciende a primera división, y el CW Dos Hermanas andaluz llevan tiempo afianzados en la división de honor y han aportado jugadoras a la selección absoluta. El navarro WP 98 02 volverá a la máxima división la temporada que viene.

En primera ha habido más variedad de equipos; además de catalanes, madrileños, andaluces, aragoneses y navarros, en la última década han disputado esta categoría equipos de Islas Baleares, las Islas Canarias, la Comunidad Valenciana, el País Vasco y Ceuta.

La tendencia de la RFEN ha sido la de aumentar la actividad en todo el territorio mediante, por ejemplo, el aumento de competiciones estatales y locales. La medida más visible es la liguilla de ascenso a primera división disputada por equipos de segunda división, una categoría que se juega por comunidades autónomas. A partir del 2010, la liguilla se realiza en dos grupos separados, de modo que ascienden dos equipos de dos comunidades autónomas diferentes.

Además, también hay ligas autonómicas que incluyen equipos de otros territorios. En la Liga Euskal Herria de waterpolo femenino juegan equipos vascos y navarros, pero también de Cantabria, como el Santoña. El ceutí Caballa disputa sus partidos en la Liga Femenina de Andalucía.

Ante las dificultades económicas de los clubes, el nivel de implantación del waterpolo en cada comunidad autónoma o la dificultad para tener una cantera estable, la RFEN permite que los clubes lleguen a acuerdos para disputar competiciones juntos.

Un ejemplo de ello es el CNC Alcorcón, que la pasada temporada jugó en todas sus categorías femeninas junto a La Latina, otro de los clubes madrileños históricos. "O te unes o no juegas", concluye Montes.

El vasco Askartza y el cántabro CN Santoña, que disputaron la liguilla de ascenso a primera división en la temporada 2009-2010, también utilizaron este recurso. Según fuentes del club vasco, durante esa temporada las jugadoras del Askartza "entrenaba por su cuenta, como podían". Hace un par de años, la sección femenina del club sumó esfuerzos con otro equipo local, el Leioa, de primera división estatal.

El desaparecido CN Manresa utilizó otra fórmula: llegó a un acuerdo con el CN Sabadell para que le cediera jugadoras de su equipo juvenil durante la temporada 2012-2013. Jordi López, entrenador del equipo, explica que el acuerdo "fue muy beneficioso" para ambas partes, ya que las jugadoras del Sabadell pudieron disputar minutos en primera división y el Manresa disponía de jugadoras en posiciones importantes. López cuenta que las jugadoras juveniles del Sabadell entrenaban una vez por semana con ellas.

Foto de Laszlo Balogh, Reuters.

A nivel de deporte de base, la RFEN explica que hay centros y escuelas que no tienen suficiente número de chicas, de modo que se integran en equipos infantiles masculinos: "Por eso se montó el Campeonato de España mixto", explican desde la Federación.

En las Islas Baleares, chicos y chicas juegan juntos en todas las categorías salvo en la absoluta: éste es el caso del Mallorca Waterpolo Club, que cuenta, además, con un equipo femenino absoluto. Esta temporada fue quinto en la liguilla de ascenso a primera división. A lo largo del año, el Mallorca femenino se divide en dos equipos que juegan una liga entre ellos.

El Mallorca quiere seguir los pasos del CN Ciutat de Palma, que disputó la primera división femenina durante siete años hasta que desapareció la entidad que costeaba los desplazamientos, la Fundació Illesport, justo cuando el equipo conseguía el ascenso a división de honor.

Eva Serra, exjugadora del Palma, explica que el equipo tuvo que disolverse: "No encontramos empresas que nos patrocinaran y éramos el único equipo femenino de las Islas Baleares", lamenta. Serra, que ahora es entrenadora de los equipos juvenil y cadete y miembro de la junta directiva del club, añade que hasta el momento de la desaparición las jugadoras abonaban una cuota para pagar al entrenador.

Otro equipo insular que llegó a primera división, la temporada 2008-2009, fue el Innova Canarias Las Palmas. Tras quedar último, desapareció por problemas económicos al final de la misma campaña. En los últimos años, y sobre todo a raíz de la crisis económica, muchos clubes o bien han desaparecido o bien no han podido asumir el coste de jugar en las divisiones más altas. En 2012, el GEiEG, de Girona, renunció a jugar la división de honor, y milita en segunda desde entonces. Un año después, el CN Manresa desapareció debido a sus deudas.

Los ingresos en el waterpolo femenino son limitados. En general, la primera fuente de ingresos son las cuotas de los socios de la entidad, una parte de las cuales se destina a la sección de waterpolo. Hay casos, como el de Manresa, en los cuales las jugadoras son socias de la entidad. Más allá de la División de Honor, es realmente difícil encontrar patrocinios.

Ante las dificultades económicas y la disparidad de niveles entre comunidades autónomas, la apuesta que está realizando la federación para promover la práctica del waterpolo femenino por todo el Estado no convence a todo el mundo.

"La variedad de equipos se nota en las categorías inferiores. En la división de honor, los que se están quedando son los equipos catalanes", apunta Fernando Montes. Jordi López comparte su opinión y pone como ejemplo la última temporada que el Manresa disputó en primera. Quedaron terceras, detrás del Rubí, primero, y el L'Hospitalet, segundo.

"Paradójicamente, la primera división es más cara para un equipo catalán que la división de honor. En el último año que estuvimos en primera, jugamos con equipos vascos, ceutíes o madrileños", explica López, que también relata que un viaje podía costar "dos o tres mil euros". Según López, hay clubes catalanes que, ante la posibilidad de subir a primera división, se plantean o "apostar muy fuerte para subir a división de honor" o mantenerse en segunda división para competir con equipos catalanes con un nivel similar al de clubes españoles de primera. En cambio, Montes asegura que el CNC Alcorcón no se plantea renunciar a categorías por motivos económicos.

A pesar de los inconvenientes, la RFEN hace un buen balance de las medidas impulsadas en los últimos años: "Hay comunidades autónomas en las que se ha empezado a practicar el waterpolo", aseguran.