Cristina Vizcaíno, la pesadilla de la guerrera del tatami

La falta de ayudas públicas hace peligrar la carrera deportiva de nuestros mejores deportistas, como la de la campeona de España de kárate.

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ene. 11 2017, 9:35am

Foto de RFEK-J.MRguez

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"Si te caes siete veces, levántate ocho" lleva tatuado en japonés en su muñeca. Cristina Vizcaíno, madrileña, es la personificación del tesón, la constancia, la disciplina y además, de la alegría, porque habla de su pasión por el kárate siempre con una sonrisa en la cara.

Es la actual campeona de España en -68kg, cinturón negro 2º Dan, Juez Regional de kata y Árbitro regional de kumite, y cuenta con un currículum lleno de medallas desde el año 2000, culminado en 2016 con importantes éxitos a nivel individual y por equipos, junto a Cristina Ferrer, Laura Palacio y Rocío Sánchez, las "reinas del tatami".

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El objetivo de esta karateka, Licenciada en Ciencias del Deporte y estudiando actualmente un Máster en Alto Rendimiento, es poder representar a España en los JJOO de Tokio 2020 y profesionalizarse en un país en el que todo aquello que no sea fútbol queda en un segundo plano y, si eres mujer, el sueño se complica.

Aunque "nada es imposible", como profetiza el segundo de los tatuajes que recorre su cintura, la realidad es que si nada cambia, la mejor karateka de España, la número uno, lo tiene complicado para seguir compitiendo. O encuentra ayuda o adiós a su carrera deportiva.

Esta es la cruda realidad de nuestros mejores deportistas, que, como si fueran un emprendedor más, se ponen manos a la obra para poder seguir con su sueño. Esta es la historia del sufrimiento que hay detrás del éxito.

Cristina durante un combate de kumite. Imagen vía Mi rincón de kárate

Porque por ahora, su único ingreso es el sueldo que gana trabajando en el Decathlon Alcobendas, con el cual, "además de vivir, he de pagarme la equipación, el transporte, alojamiento y dietas para acudir a las competiciones como la Premier League, que no entra dentro del calendario oficial de la Federación pero esta liga es la clave de la clasificación para los JuegosOlímpicos". Con ese panorama, el sueldo no da para independizarse "vivo con mis padres, reduzco mis gastos personales al mínimo, y lo dedico casi todo en entrenar y acudir a mis citas deportivas".

Nos explica que solo cuando la Federación tiene medios, los deportistas reciben una ayuda anual para compensar los gastos. "Cada campeonato al que no puedo acudir por falta de recursos me impide sumar puntos que son imprescindibles para poder mantener un buen puesto en la clasificación", se lamenta.

En cuanto a cómo puede compatibilizar el deporte de élite con un trabajo en una tienda de deportes nos explica que su empresa no la patrocina económicamente "pero sí que me apoya dándome todos los días que necesito para viajes y campeonatos. El director de la tienda y todos los jefes que he tenido hasta el momento me han facilitado las cosas, así como mis compañeros".

Cristina Vizcaíno en el Decathlon de Alcobendas, donde trabaja para poder seguir su carrera deportiva de élite. Imagen cedida por la karateka

La realidad es que el kárate es un valor en alza a nivel mundial ya que, por primera vez, será disciplina olímpica en Tokio 2020. Allí se realizará una prueba femenina y otra masculina con 10 competidores en cada una de kata -exhibición de una serie de movimientos- y tres pesos por sexo en combates de kumite.

"El karate español ha vivido un trepidante 2016, en el que las deportistas han tenido un papel clave, además de la medalla de Plata en el Campeonato del Mundo de Lizn que ganamos en kumite, Margarita Morata, Paula Rodríguez y Gema Morales, también la consiguieron en la modalidad de kata, resalta Cristina.

La cita olímpica, sin embargo, queda lejos para muchas deportistas como ella, cuyo objetivo inmediato es poder continuar con las competiciones. Y es que las mujeres, por su lamentable situación en cuanto a su reconocimiento como profesionales y regulación legislativa, sometidas a veces a unas condiciones legalmente inaceptables, lo tienen especialmente complicado.

"No puedo pensar solo en las Olimpiadas, mis objetivos son a corto plazo, el Campeonato de Europa y la Premier League", nos dice Cristina, consciente de la dificultad de conseguir una plaza para los JJOO y del largo camino que queda por recorrer.

Es la número uno de España y sin ayuda económica no llegará a ser olímpica. Imagen vía José Manuel Mayo

Según los últimos datos del Consejo Superior de Deportes hay un total de 1.422 clubs de karate, 65.316 licencias de personas federadas en la Federación Española - a las que hay que sumar las federadas en las Comunidades Autónomas- de las cuales 18.491 son femeninas, lo que supone menos del 30%.

En 2007 el Centro Superior de Deportes inició el programa Mujer y Deporte y en la Real Federación Española de Karate el programa Mujer y Karate, con el objetivo de aumentar la presencia femenina en las diferentes categorías de la práctica deportiva, mejorar la formación específica de las técnicas en la perspectiva de género, promover un cuerpo técnico con igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, facilitar la formación de técnicas y árbitras en la Federación, ofrecer comunicación no sexista en la documentación que se proporciona, trabajar en programas para prevenir y actuar en casos de exclusión social, organizar actividades de defensa personal y trabajar en institutos para prevenir el acoso sexual.

La Asociación de Directivos de Comunicación, Dircom, ManagingSport, Sanahuja&Gimeno y la Universidad Jaume I publicaron en 2015 el Primer Estudio sobre el Estado del Patrocinio Deportivo en España, en el que se analiza el contexto actual y las ventajas de llevar a cabo patrocinios deportivos desde el ámbito empresarial e institucional. En dicho estudio se revela que uno de los motivos por los que hay empresas que patrocinan preferentemente el deporte masculino es porque ello le permite tener mayor presencia en los medios. En dicho estudio se concluye que tanto las grandes empresas como las pymes creen que el patrocinio es rentable.

Cristina posando con la medalla de bronce en el europeo de Finlandia de 2014. Imagen vía Facebook

"A pesar de lo visualmente espectacular que es el kárate, tanto en su modalidad de kata como de kumite, pocas veces se ofrecen imágenes en los medios de nuestras competiciones y sin visibilidad no hay patrocinio y sin patrocinio no hay deportistas que lleguen a las competiciones ya que no nos lo podemos permitir". Un círculo vicioso que tiene como únicas perjudicadas a las deportistas y a la sociedad en general que pierde poder disfrutar del talento de estas luchadoras, a estas tremendas guerreras del tatami en el caso del kumite.

Para conseguir patrocinios que lleven a la profesionalización del deporte femenino o, como mínimo a su supervivencia, es imprescindible que los medios visibilicen no solo puntualmente las medallas sino el día a día de las deportistas, "que no se centren en nuestro físico, en nuestra vida privada o cargas familiares, sino que destaquen nuestros currículums profesionales".

Para no quedarse atrás, como otros deportistas, ha decidido coger las riendas de su carrera profesional y "salvo que lleguen pronto ayudas o becas de la Asociación de Deportes Olímpicos (ADO), la financiación privada es la única vía que me permitirá conseguir mi sueño", que no es otro que poder dedicarse a aquella actividad para la que tiene un talento que cultiva con esfuerzo y con el que hace disfrutar a todos sus seguidores.

Ojalá Cristina no se vea obligada a abandonar el deporte de élite.

Sigue a la autora en Twitter: @AnnaAlmécija