Ocho extremidades: los maestros de cada golpe en las MMA

Para perfeccionar una técnica concreta, lo mejor es aprender de quienes más saben. Aquí tenéis una selección de los principales golpes de las MMA explicados por quienes los ejecutan con más precisión.

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nov. 11 2015, 1:25pm

Imagen vía Monster

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El Muay Thai es el Arte de las Ocho Extremidades. Esas son los dos brazos, las dos piernas... y los dos codos y dos rodillas. Puñetazos, patadas, codazos y rodillazos ofrecen una variedad infinita de combinaciones para sacar ventajas, aunque nadie los usa todos con la misma efectividad, ni siquiera en los niveles más altos del Muay Thai. Cada luchador tiene gestos favoritos y golpes que usa poco... o nunca.

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Una parte importante del éxito del estadounidense Chuck Lidell fue haber logrado nocauts con cada brazo y pierna. De manera similar, el brasileño Anderson Silva consiguió nocauts con golpes, patadas, rodillas... y un codo. Pero nadie es experto en aplicar las ocho extremidades: y menos aún en las MMA, donde el aspecto del 'grappling' lo cambia todo.

En lugar de observar a alguien que consideréis el mejor luchador y tratar de replicar sus distintas técnicas, es mejor buscar a varios combatientes que sean excelentes en cada movimiento de forma individual —tal vez incluso luchadores que no estén en la cúspide de su división— y ver por qué lo hacen tan bien.

Para ayudar en esa misión, hoy propongo a algunos de los luchadores que a mi entender mejor utilizan cada una de sus extremidades.

Las manos: estables pero débiles

Las manos se suelen considerar las armas menos dañinas disponibles para el golpeador. Por lo general, durante los combates están envueltas con guantes, porque ello las refuerza: son mucho más frágiles que otras zonas como el codo, la rótula y la espinilla. Aún así, se consideran una pieza clave en las combinaciones de golpeo y con ellas se lanza la gran mayoría de ataques en cualquier combate.

Las manos ofrecen una combinación de ventajas que las convierten en el método más seguro y versátil de conectar. El primero es que los golpes tienen un alcance más largo que los codos o las rodillas; las patadas, que son el único método con un alcance mayor, requieren que el luchador esté apoyado en una pierna mientras ataca, lo cual elimina su habilidad para moverse libremente y le pone en serio riesgo en caso de que el rival sea capaz de esquivar o contrarrestar el movimiento.

El equilibrio perfecto entre libertad de movimiento y alcance convierte los golpes con las manos en el método más versátil. Además, el movimiento de pies permite crear nuevos ángulos, como lo demuestra el luchador estadounidense TJ Dillashaw a menudo.

El rango del movimiento del codo teóricamente limita los golpes con las manos a pocas direcciones, pero las distintas posiciones del cuerpo permiten un amplísimo abanico de movimientos. El gancho de izquierda hacia abajo del kazajo Gennady Golovkin es un ejemplo perfecto de eso. En el MMA, un buen ejemplo son los ataques con la izquierda del ucraniano Igor Vovchanchyn.

En todo ataque, el luchador escoge una mano para colocarla delante y otra para ubicarla detrás. En los días del boxeo a puño limpio, la mano adelantada se usaba para chocar y bloquear los ataques del rival, normalmente de su derecha; la mano retrasada servía para conectar la mayor cantidad de golpes ofensivos posibles. En la actualidad, en cambio, el papel de la mano adelantada es casi completamente ofensivo: al ser la más cercana al oponente, puede ser lanzada y alcanzar al rival en menos tiempo.

Para demostrar este punto, solo hace falta ver cómo la izquierda del canadiense Georges St-Pierre le ganó a la derecha del estadounidense Josh Koscheck casi en cada ocasión a lo largo de veinticinco minutos en su último combate.

Al estar tan cerca, la mano también se convierte en una excelente arma para la contra. Un jab rápido a medio ataque rival es suficiente para bloquear la visión del contrario o forzarle a elevar la cabeza, lo cual provoca que éste pierda el objetivo y el cálculo del tiempo.

La misma proximidad al oponente que sirve para volver útil la mano izquierda como arma larga, sin embargo, también puede convertirla en un potente aliado en ataques cortos y sorpresivos. Desde su popularización a finales del siglo XIX, el gancho de izquierdas ha sido el rey de los contraataques, una herramienta capaz de cambiar el juego de forma inmediata y decisiva; de hecho, si yo escogiera un tipo cualquiera por la calle y tuviera un año para entrenarlo para una pelea, bien podría ponerlo a practicar el gancho de izquierda como respuesta a todo.

La historia está llena de tipos que apenas tienen otras armas pero que han aprendido este difícil golpe y con él han logrado tumbar a peleadores completos de primer nivel. David Tua y Tony Galento son ejemplos clásicos en el boxeo, pero el gancho de izquierda de Paul Daley, luchador de MMA, ha terminado con docenas de peleadores.

Si queréis ver hasta qué punto este golpe puede ser efectivo cuando los luchadores están muy cerca el uno del otro, el mejor ejemplo son los ganchos de zurda de Kyoji Horiguchi.

El gancho de izquierda de contraataque de Mark Hunt cuando sus oponentes se adelantan para conectarlo también es un buen ejemplo.

La mano atrasada es más difícil de conectar, porque involucra una distancia más amplia, pero hay muchos atletas con talento capaces de atacar con la mano retrasada en las MMA.

Uno de los luchadores que lanzan la atrasada de manera más consistente en las MMA es el brasileño John Linkener, que ha construido su carrera entera sobre su parte derecha del cuerpo. Un combatiente puede acortar la distancia que su mano derecha tiene que recorrer si apunta al costado más cercano del rival, sea a las costillas o al hígado, en lugar de lanzar golpes amplios a la cabeza —ataques que pueden terminar fallando si el oponente se desliza o se agacha al prever el movimiento.

El ruso Sergei Kharitonov era un luchador regular, prácticamente incapaz de bloquear una patada, pero su destreza con la derecha casi lo llevó al equipo olímpico de boxeo y le permitió confundir incluso a boxeadores más talentosos como el bielorruso Andrei Arlovski. Kharitonov es un devoto del golpe al estilo de Tyson, duplicando el gancho de derecha al cuerpo y a la cabeza o conectando un gancho al cuerpo seguido de un 'upper'.

La combinación funciona de maravilla casi siempre. El mismo Arlovski, de hecho, aumentó su éxito multiplicando su trabajo con la derecha y casi olvidándose de la izquierda. Aquí abajo podéis ver un ejemplo: Kharitonov noquea a Arlovski con un 'upper' y un directo, ambos con la derecha —irónicamente, una de las combinaciones favoritas de Andrei.

Y si no lo creéis, aquí tenéis al propio Arlovski usando ambos movimientos frente a Travis Browne...

...y frente a Ben Rothwell, aunque esta vez en el orden inverso: primero directo y luego 'upper'.

Por supuesto, una vez el rival está cerca, los problemas con la derecha cuando se pelea a distancia ya no aplican. En las MMA, agarrar y golpear es permitido, y aún así vemos muy pocos luchadores usando esta técnica de manera efectiva. El ejemplo del estadounidense Daniel Cormier, que prácticamente levantaba a Alexander Gustafsson del suelo con 'uppers', dejó clara la efectividad de este método extrañamente tan poco común.

Los codos: fuertes pero cortos

Los codos se usan poco en las artes marciales mixtas. Incluso en el suelo, donde a menudo se les acusa de ser un recurso fácil para causar cortes, sus apariciones en la mayoría de las peleas son muy escasas. Al tratarse de un hueso grande sin guante, el codo es bueno para causar cortes, pero también puede ser útil para noquear al rival.

Uno de los movimientos con los codos con más éxito en las MMA fue el gesto que lanzó Anderson Silva en un combate frente a Tony Fryklund. Hoy en día vemos a tipos como el estadounidense Donald Cerrone usando esta misma técnica; la británica Joanne Calderwood incluso fue capaz de lanzar uno cambiando de guarda. La desventaja, por supuesto, es el movimiento preliminar: es un golpe con dos fases —bajar y subir— en lugar de un ataque lanzado directamente desde la guardia.

Los codos clásicos son más útiles. Cerrar las manos y luego lanzar el codo por encima es una estrategia clásica, pero aún funciona en los niveles más altos de las MMA. A Chris Weidman, por ejemplo, le gusta lanzar el codo atrasado.

Jon Jones, en cambio, prefiere lanzar el codo adelantado.

Rory MacDonald usa los codos de una algo distinta. En lugar de forcejear con las manos, el canadiense lanza 'jabs' a su oponente hasta que la mano derecha del rival comienza a bloquearlos; luego lanza el codo por encima de la mano derecha del contrario.

Una de las mayores ventajas de los codos en general es que te dejan en posición de media guardia cruzada, lo que en inglés se solía llamar 'folding' o 'cupping' en el boxeo de la vieja escuela. Las ráfagas de codos de Jon Jones contra Glover Teixeira implicaban que Jones siempre estaba bajo sus codos o sus hombros cuando había completado o fallado un golpe. Teixeira no tenía más remedio que lanzar golpes amplios contra los codos largos y huesudos de Jones en lugar de atacar su cabeza.

En los últimos tiempos, los codos han demostrado ser un arma valiosísima en el zona difusa entre el 'clinch' y la pelea a la distancia. Si los luchadores se detienen por un momento o fallan al atrapar el 'clinch' por completo, el codo puede usarse para lograr un nocaut mientras el oponente aún está recuperando el equilibrio. El norteamericano Alan Jouban logró un nocaut fantástico con un golpe de codo de este tipo.

Las rodillas: duras pero inestables

Los golpes de rodilla sufren de la misma desventaja de alcance que los codos, pero además tienen otro problema: el desequilibrio que representa tirar una patada. La rodilla debe estar lo suficientemente cerca del oponente para conectarlo con fuerza sin comprometer el peso del atacante mientras está sobre una pierna. Es un gesto complicado, pero la fuerza que uno puede colocar en la rodilla es enorme. Muchos de los nocauts más memorables en las MMA han llegado mediante golpes de rodilla bien calculados.

El uso de las rodillas es menos popular en las MMA que en el Muay Thai porque a menudo exponen al atacante a ser derribado; para ser honestos, pocos luchadores han logrado sacarles partido de forma sistemática. Alistair Overeem consiguió hacerlo frente a Brock Lesnar: conectó un rodillazo al cuerpo con impunidad mientras al mismo tiempo preparaba las manos para defenderse del inmediatointento de derribo posterior.

Las rodillas como método para interceptar al oponente son más populares: en estas acciones, el luchador aprovecha que es su rival quien se está moviendo hacia adelante para conectar el golpe. El brasileño Lyoto Machida nos ofrece un buen ejemplo en la siguiente imagen.

Usar la rodilla adelantada es un poco más complicado porque le falta el espacio para generar inercia; el cambio de balance del cuerpo es una buena solución para generar potencia y lanzar un rodillazo con la pierna contraria. Paul Felder tiene en su chistera un par de usos creativos para la rodilla izquierda, ambos interceptando al rival y luego atacándole.

En la siguiente imagen, Kyoji Horiguchi muestra otra variedad con la rodilla: el rodillazo con salto, un golpe de Muay Thai con un salto al estilo del Kárate que bien utilizado puede tener devastador.

Sea como fuere, el uso más poderoso para el golpe de rodilla es también el que necesita menos acción del hombre que está lanzándola. Interceptar un intento de derribo con una rodilla puede lograr un nocaut espectacular. John Hathaway atrapó a Diego Sánchez agachándose para atrapar sus caderas, por ejemplo, pero nadie ha convertido el rodillazo en una especialidad como lo hizo Joachim Hansen. No en vano es uno de los luchadores más excitantes que he visto.

Dado que algunos luchadores suelen poner la cabeza a la altura de la rodilla durante mucho rato, hay muchas oportunidades para intentar algo nuevo. Aquí tenemos a Yves Edwards poniéndose creativo, por ejemplo.

Las piernas: largas pero lentas

Las patadas son, de largo, las armas más poderosas en el arsenal de golpeo. El peso de las piernas y la distancia que recorren garantiza que si el rival logra darte en la cabeza, aunque no sea con toda su fuerza, es muy probable que termines en el suelo. Sin embargo, patear la cabeza al estilo de las películas de Bruce Lee a menudo no es tan útil como patear las piernas; de hecho, los mejores usos para las piernas como arma en las MMA tienden a ser hacia la parte baja del cuerpo.

Las patadas bajas siempre han sido un recurso muy útil. José Aldo en realidad no noquea a nadie a menos que el oponente se agache buscando un derribo, pero en un intercambio de golpes su arma más peligrosa —y de largo— es la patada baja. Ningún luchador puede mantener el mismo ritmo después de haber recibido cinco o seis patadas bajas; ello se hizo evidente en la pelea de José Aldo contra Urijah Faber.

Aquí tenéis otro ejemplo del uso de la patada baja, también protagonizado por Aldo en un combate contra Mark Hominick.

En los últimos cinco años hemos presenciado un claro crecimiento de las patadas bajas. La patada frontal a la rodilla y la patada lateral baja, así como los golpes redondos contra la pantorrilla y la espinilla, ocupan el importante papel importante de ser patadas "anti-luchador". Anotan puntos y hacen daño: además, conectan tan abajo en la pierna y a tal alcance que son mucho más difíciles de atrapar.

Anderson Silva es un buen ejemplo; el brasileño empezó a utilizar sistemáticamente las patadas mientras evitaba recibir golpes en un combate frente a Demian Maia. Muchos luchadores de élite han seguido el mismo camino; aquí por ejemplo tenemos a Conor McGregor usando la patada lateral baja en combinación con patadas de salto con cambio que permiten acercarse al rival para lanzar un recto de derecha.

Jon Jones, por su lado, ha mandado al suelo a docenas de oponentes con patadas rectas largas y bajas lanzadas antes de que los rivales se acerquen lo suficiente para atacarle.

La patada a la cabeza, sin embargo, no es hoy tan rara como llegó a ser en el pasado. En la mayoría de ocasiones se combina con una serie clásica: patada media, patada media, patada alta. Es una maniobra tradicional y una de las principales razones por las que Mirko 'Cro Cop' Filipović fue capaz de conseguir tantos nocauts con patadas altas: si el rival tiene la guardia alta, sigues pateando por debajo, o hacia la guardia, hasta que el oponente comienza a bajarla un poco; entonces le intentas patear en la cabeza.

La combinación del recto de izquierda con la patada alta también es un movimiento favorito de 'Cro Cop'. De hecho, le sirvió al croata para dejar a Anthony Pettis en el suelo. Aquí tenemos un ejemplo del uso de las patadas en combinación con las fintas por parte de Filipović, en este caso frente a Mark Hunt.

Las piernas son el arma más larga de la que dispone un luchador, pero aún así no deberían usarse exclusivamente para la pelea a distancia. Una de las muchas cosas que pasan casi desapercibidas en las MMA es que la distancia entre peleadores cambia constantemente, lo cual implica que en multitud de ocasiones los luchadores modifican en el último segundo las técnicas que iban a usar para intentar sacar mayor ventaja. El codo en medio de una batalla por el clinch de Alan Jouban es un gran ejemplo de eso.

Como es obvio, las patadas difícilmente llegarán desde el clinch. No todos serán capaces de lanzar una patada alta desde un agarre al cuerpo como los Pettis, pero todos pueden empujar al rival —posiblemente, el movimiento más subestimado en el juego de las peleas.

Peter Aerts, por ejemplo, ha sumado más nocauts con patada baja que cualquier otro combatiente de Kickboxing; la mayoría de ellos llegaron cuando el neerlandés se volvió un tipo viejo y dañado por las batallas y no fueron producto de patadas largas, sino de su capacidad para lanzar la pierna mientras empujaba a su oponente para quitarle el equilibrio.

Cuando te empujan para eliminar tu equilibrio, tus manos casi siempre se mueven por instinto. Trata de caminar por una acera con los brazos plegados o incluso en una guardia cerrada: es increíblemente poco natural. Aerts empujaba a su oponente hacia atrás y, mientras las manos del rival se separaban de su guardia por un momento, lanzaba el pie hacia arriba y conectaba una patada en la cabeza.

En la actualidad, el ucraniano Fedor Emelianenko ofrece buenos ejemplo del uso de esta técnica. En un combate frente a Kazayuki Fujita, Emelianenko logró empujar a su rival hacia las cuerdas e inmediatamente conectar una patada al hígado del nipón. Empujar es una de las maneras más duras —y efectivas— de forzar el error del contrario para patearle.

Algo que poco a poco se está poniendo de moda en las MMA es patear a la contra. Bas Rutten lanzaba patadas al hígado por debajo de los rectos de derecha en Pancrase, pero nadie lo hizo en las MMA durante años hasta que finalmente Donald Cerrone redescubrió la técnica.

Conclusiones: mirad y aprended

Este apartado es puramente un añadido para cerrar el artículo, puesto que solo hay una reflexión realmente profunda que deba hacerse: para aprender a hacer algo, lo mejor es observar a quien mejor lo hace. Todo lo demás puede servir, pero tenderá siempre a causar vicios más que a aportar mejoras.

Para perfeccionar una técnica concreta en las MMA, como decíamos al principio, es mucho más útil fijarse en luchadores quizás menos conocidos pero que ejecuten una acción técnica con gran efectividad que en peleadores de más nivel que no destaquen tanto en una faceta concreta. ¡Espero que esta guía os haya sido útil en este sentido!

Sigue al autor en Twitter: @JackSlackMMA