Las bombas nazis que dieron origen a los Juegos Paralímpicos

Antes de los Juegos Paralímpicos modernos, existieron los Juegos de Stoke Mandeville. Nacieron en un mundo en guerra y consiguieron cambiar la percepción de las personas sobre las discapacidades.

|
13 septiembre 2016, 7:17am

Athletes at the 1960 Stoke Mandeville Games, Rome // Via Flickr

Sigue a VICE Sports en Facebook para descubrir qué hay más allá del juego:

La Segunda Guerra Mundial dejó a cientos de miles de personas con discapacidades en los distintos países que participaron en el conflicto. El Reino Unido fue uno de ellos, y por primera vez en la historia se vio sujeto a una campaña de bombardeos masiva. Además de los heridos de guerra en el frente, en las islas también hubo centenares de muertes y otras tantas lesiones graves por culpa de las bombas de los nazis.

Fue en ese mundo donde nacieron, en 1948, los Juegos de Stoke Mandeville, ahora conocidos como los Juegos Mundiales en Silla de Ruedas (IWAS). El evento, justamente, coincidió con la celebración de los Juegos Olímpicos de Londres.

Más deportes: Así es el dopaje en los Juegos Paralímpicos

El Hospital Stoke Mandeville en Buckinghamshire era uno de los centros de rehabilitación para veteranos lesionados, y esos primeros Juegos se llevaron a cabo en sus instalaciones. Los participantes eran soldados con lesiones en la columna vertebral que sufrían algún tipo de parálisis.

El doctor Ludwig Guttman. Imagen vía Wikimedia Commons

Los Juegos fueron organizados por un neurólogo llamado Ludwig Guttmann. Él era parte crucial del programa de rehabilitación en el Stoke Mandeville y llevaba décadas investigando sobre lesiones de columna; el también sufrió lesiones —mentales, no físicas— durante la Segunda Guerra Mundial. Nacido en el seno de una familia judía en Polonia, tuvo que huir en 1939 de los nazis.

Cuando el regimen de Hitler le otorgó un visado para viajar a Portugal para tratar a un amigo del dictador António de Oliveira Salazar, no lo dudó dos veces. En lugar de regresar a Alemania, viajó al Reino Unido, donde le ayudaron a rehacer su vida. Sin la ayuda de una organización de asistencia para los refugiados, él y su familia habrían muerto; y sin ellos, miles de veteranos de guerra no hubieran podido vivir una vida libre, digna y activa.

No es exagerado decir que Guttmann revolucionó las percepciones que existían en ese momento sobre la discapacidad. Antes de los Juegos Stoke Mandeville, la idea de usar un deporte en la rehabilitación de los pacientes no era bien recibida. La expectativa de vida de aquellos con lesiones en la columna vertebral era muy baja, había menos esperanza para los discapacitados y en el caso de los soldados lesionados, no había demasiadas perspectivas optimistas sobre su futuro.

El objetivo de los Juegos de Stoke Mandeville iban más allá de la distracción y entretenimiento de los veteranos de guerra, pretendían ayudarles a aceptar su tragedia y sus lesiones. Guttmann quería demostrar a sus pacientes que, incluso con la salud tan deteriorada, podían participar en eventos deportivos. El doctor demostró que el ejercicio podía jugar una parte esencial en la rehabilitación física y psicológica de sus pacientes, una idea radical en el contexto de la medicina contemporánea que, sin embargo, ha acabado siendo ampliamente aceptada.

Aunque los Juegos Stoke Mandeville de 1948 solo fueron para soldados, fueron el comienzo de algo más grande, la primera piedra del movimiento paralímpico. En 1952, los veteranos holandeses participaron junto a sus homónimos británicos en la segunda edición del evento y con el paso de los años, el evento se expandió más y se convirtió en los Juegos Mundiales en Silla de Ruedas.

En 1960, en paralelo a los Juegos Olímpicos de Roma, el evento permitió la participación de cualquier persona —fuera o no veterana de guerra— con una lesión de columna. Fue el inicio de un evento deportivo de élite para los atletas con discapacidades, los Juegos Paralímpicos modernos que conocemos ahora.

El desarrollo de los Paralímpicos desde entonces ha sido mucho más documentado. En 1976, los Juegos se expandieron no solo para incluir competidores en sillas de ruedas sino atletas con otras discapacidades, que compitieron en diferentes clasificaciones y grupos. En 1988, tras los Juegos de Seúl, comenzó a emplearse el término paralímpico. Desde entonces han crecido tanto en financiación como en popularidad. Tal vez no hubieran ocurrido sin el doctor Ludwig Guttmann y su deseo de demostrar que la discapacidad no es un obstáculo para practicar deportes.

Cuando Guttmann se propuso mejorar las vidas de sus pacientes en el Stoke Mandeville desencadenó una serie de eventos que cambiarían la manera en la que el mundo ve las discapacidades. El significado de los Juegos abarcó mucho más que los soldados lesionados y fue atravesó las puertas del hospital en Buckinghamshire hasta llegar a todos los rincones del planeta.

Guttmann y sus Juegos de Stoke Mandeville fueron el comienzo de esta bonita historia.

Sigue al autor en Twitter:@W_F_Magee