Roger Federer se convierte en el primer tenista en ganar ocho veces Wimbledon

A los 35 años, Roger Federer dosifica su actividad, pero no sus logros. Sigue haciendo historia.

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jul. 17 2017, 9:15am

Marin Cilic despertó este domingo con el mundo en contra. El tenista croata era el único impedimento para el título 19 de Roger Federer, que empezó a construirse cuando decidió saltarse la temporada de arcilla. Lamentó no estar en Roland Garros después de ganar el Australian Open, pero a los 35 años, el cuerpo exige pausa.

"El comienzo del año ha sido mágico para mí, pero debo reconocer que la programación que realice será clave de mi longevidad en el circuito", comunicó a los fanáticos. El temor de cada año al adiós se hizo presente, quizás Australia había sido su último trofeo. Roger volvió a un Grand Slam y lo hizo para ganar sin perder un solo set.

Cerró con un ace, Roger necesitó tres sets, 101 minutos para derrotar a Cilic, que entre lágrimas y molestias en el segundo set adelantó un poco del desenlace. Federer no juega ahora el mejor tenis de su carrera, los registros no rompen marcas, pero ha hecho lo necesario para vencer al tiempo y a los rivales que se plantean como sucesores de una época dorada.

Federer es siempre favorito por el dominio que ha ejercido en el circuito y su capacidad física para sorprender, lo es en el corazón por los valores que representa en el deporte, pero la conquista no pintaba tan sencilla con los "grandes" rivales de la época en condiciones de ganar en Wimbledon. Hasta Andre Agassi, nuevo entrenador de Djokovic, apuntó a su pupilo como candidato por su evolución en semanas recientes. El suizo avanzó sin dejar un solo set, mientras Wawrinka, eliminado en primera ronda, Nadal, tras una larga disputa con Muller, Murray, con una lesión que lo afectó durante todos sus partidos, y Djokovic, que abandonó por una dolencia en el codo, dejaron el último aliento en las canchas antes de las dos últimas rondas. Andy falló en renovar el título que el año anterior reconcilió al Reino Unido con el campeonato en casa y la afición no tuvo mayor problema en volcar los aplausos a la leyenda en cada ocasión en la Cancha Central que sabe de jerarquías.

Wimbledon acaparó el domingo, ver a Roger Federer no distingue de aficiones. El año pasado, Forbes lo nombró el deportista más valioso del mundo, de acuerdo con el valor de su marca que supera a Usain Bolt, Lebron James, Cristiano Ronaldo; a pesar de que el futbol es el deporte más popular del mundo. Con la fortuna reunida a partir de sus 93 títulos, bien podría retirarse ahora, en la cima, pero hasta ahora, se ha despedido de cada cita con la promesa de regresar.

"Sabía que podía hacerlo de nuevo algún día, pero no a este nivel. Creo que también te habrías reído si te hubiera dicho que iba a ganar dos Grand Slams este año. La gente no me habría creído si lo hubiera dicho".

Desde hoy, Federer es el jugador con más títulos en Wimbledon, tiene ocho, rompió la igualdad con Pete Sampras y William Renshaw. El número uno del mundo es posible este año y aun si no lo consigue, la temporada llevará su nombre.