El Rayo Vallecano ficha a un jugador neonazi

La incorporación de Roman Zozulya ha levantado ampollas en Vallecas, que no quiere ver en el campo a un jugador con vínculos estrechos con grupos paramilitares de Ucrania.

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01 febrero 2017, 8:10am

Zolzuya hat in den sozialen Medien diverse pro-ukrainische Fotos hochgeladen.

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En uno de los últimos movimientos del mercado de fichajes del fútbol en España, el Rayo Vallecano incorporó finalmente al ucraniano Roman Zozulya a sus filas. La presión de la afición, sobre todo por parte de los Bukaneros, el grupo ultra del club madrileño, no fue suficiente para amedrentar a la directiva, que completó un fichaje rodeado de polémica por el supuesto pasado neonazi del jugador.

Tras unos discretos meses en el Real Betis Balompié, Zozulya ha pasado a la primera plana mediática por el clamor que ha levantado la incorporación de un jugador de ultraderecha a un club de clase obrera y vocación izquierdista y antifascista. En un mensaje dirigido a Martín Presa, presidente del club vallecano, los Bukaneros aseguraron que no quieren a tipos como Zozulya. "Su filiacion nazi le impide vestir la franjirroja. No la vas a ensuciar. No eres bienvenido", escribían en Twitter.

La plataforma ADRV, que agrupa las peñas del Rayo, también escenificó su indignación a través de este contundente comunicado colgado en sus redes sociales:

El club, en reacción al clamor de la afición, intentó despejar las susceptibilidad de los hinchas a través de otro comunicado publicado a medianoche. El propio protagonista, el jugador, fue quien firmó la carta en la que se desvincula de actividades neonazis y justifica que toda la polémica empezó por la confusión de un periodista.

Luís Yañez, director general del Rayo Vallecano, justificó la decisión de la entidad a los micrófonos de la cadena COPE. "Vamos a firmar a Zozulya. Su camiseta no era de ultraderecha, sino ultranacionalista de Ucrania. Él no es neonazi", explicó. Probablemente, esta justificación no será suficiente para calmar los ánimos de la afición, y de hecho en las redes la discusión sigue al rojo vivo.

Zozulya siempre ha defendido abiertamente al ejército de Ucrania, y en su cuenta personal de Twitter se le puede ver con armas, grupos paramilitares o una bufanda con el rostro de Stepán Bandera, un miembro destacado del movimiento nacionalista de Ucrania que fue venerado tanto por los propios nacionalistas como grupos de ultraderecha. Bandera, de hecho, fue condenado por asesinatos étnicos de polacos y judíos.

Zozulya, que reivindicó haber ayudado "a los militares" de su país en su misiva a la afición rayista, en realidad ha estado relacionado con una parte muy concreta de los mismos. El batallón Azov, un grupo paramilitar con reclutas de ideología nazi, colabora ahora con el ejército en el conflicto que divide al país desde hace tres años, y Zozulya se ha rodeado de ellos en el pasado.

Otra prueba de que Roman se mueve por aguas turbias es su papel central en una batalla campal en el estadio Slavutych de su exequipo, el FC Dnipro Dnipropetrovsk. Como estaba sancionado, Zozulya vio el partido desde las gradas con la facción ultra del equipo ucraniano, pero perdió los nervios y saltó al campo para atacar a los árbitros. Que cada cual juzgue.