Nigel Owens, el árbitro gay que pidió la castración química

El árbitro de rugby galés explicó a los micrófonos de la BBC que hizo todo lo posible para evitar aceptar su homosexualidad. Incluso llegó a la tentativa de suicidio.

|
07 febrero 2017, 10:20am

Foto de Paul Childs, Reuters

Sigue a VICE Sports en Facebook para descubrir qué hay más allá del juego:

Nigel Owens ha vivido bajo el escrutinio de millones de espectadores durante gran parte de su vida. En 2015 pitó la final del Mundial de Rugby entre Australia y Nueva Zelanda ante la atenta mirada de 85 000 personas en el estadio de Twickenham, Londres, pero según él mismo reconoció este fin de semana en una entrevista con la BBC británica, eso no fue nada comparado con "el desafió de aceptar lo que era".

Nigel es homosexual, y su rechazo a su condición casi le costó la vida. Tras padecer bulimia e intentar suicidarse a base de alcohol y pastillas, la práctica deportiva y el arbitraje le permitieron salir del pozo poco a poco hasta llegar a abrazar abiertamente su homosexualidad. "Ser gay es un gran tabú en mi profesión, así que tenía que pensar mucho en ello porque no quería poner en peligro mi carrera", explicó cuando decidió confesarlo en 2007, cuando tenía 34 años.

Ahora, con 45 y en plena celebración del torneo Seis Naciones, Owens ha revelado más detalles de su estremecedora historia a la BBC. "No quiero ser gay, ¿me pueden realizar la castración química?", le llegó a preguntar a su médico, que fue la primera persona que supo la verdadera orientación sexual del colegiado.

Foto de Andrew Boyers, Reuters

Nigel habría hecho "cualquier cosa para parecer 'normal' a los ojos de la gente", comentó, ya que en su momento ser gay le hacía sentir "totalmente alienígena", y por eso intentó quitarse la vida. El apoyo de sus padres y la federación galesa de rugby, explica ahora, le han dado la fuerza para aprovechar una segunda oportunidad de disfrutar de la vida.

"Si no eres feliz con quién eres, no puedes brillar y ser el mejor que puedes ser en lo que sea que estés haciendo. No puedes disfrutar de la vida si no eres feliz contigo mismo", sentenció en su vibrante relato. Actualmente, Nigel combina su labor como árbitro de rugby profesional con la de presentador, y en Gales tiene hasta su propio concurso televisivo.