La filosofía de las artes marciales de Donald Trump

El nuevo presidente de los Estados Unidos tiene una obsesión con 'El Arte de la Guerra', un manual ancestral del general chino Sun Tzu que le ha enseñado a ser un ganador.

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24 enero 2017, 9:04am

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¿Es Donald J. Trump, presidente de los Estados Unidos, un artista marcial dentro del armario? Ha sido patrocinador de artes marciales mixtas y boxeo, su película favorita es Bloodsport, y hace gestos al estilo Shaolin cuando se dirige al público. ¿Es Trump, entonces, un artista marcial? Claro que no, por favor.

Trump no entrena, solo imita movimientos. Qué triste, como diría él mismo. Incluso él tendría que admitir que no duraría ni cinco segundos en la jaula con Chuck Norris. Trump sabe la diferencia entre pelear y negociar.

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Aunque Trump no es ni artista marcial ni luchador, es alguien que definitivamente entiende el Camino del Guerrero (siempre en mayúsculas, por cierto) y ha aplicado muchos de los principios y filosofía de las artes marciales a sus propios negocios y carrera política.

La estrella de televisión y magnate inmobiliario, convertido ahora en líder del mundo, es sin lugar a dudas un filósofo de las artes marciales. Piénsalo dos veces, olvídate del peinado, la reputación y los insultos que propina en Twitter. ¿Podría ser discípulo del inmortal Sun Tzu?

"La invencibilidad reside en la defensa; la posibilidad de victoria en el ataque", Sun Tzu.

Sun Tzu (544-496 a.C.) fue un general y filósofo chino. Su obra, El Arte de la Guerra, ha presentado tácticas, maneras de liderar tropas, ganar terreno y emplear trucos durante más de 2 000 años. Fuera del campo de guerra, este manual se volvió más prominente en la década de los ochenta como una guía para pelear por el poder. Se volvió indispensable en los negocios y la política, además de ser inspiración para un aspirante a millonario que compraba y vendía edificios por toda la ciudad de Nueva York y después publicó un libro en celebración, titulado The Art of the Deal, por Donald J. Trump. Ahora resulta que no lo escribió él, pero igual es un truco que pudo aprender del gran Sun Tzu.

La admiración que siente Trump por Sun Tzu data de mucho tiempo atrás. En el libro publicado en 2007, Trump 101: el Camino al Éxito, el millonario convertido en político recomienda a Sun Tzu como de los autores más importantes de los cuales aprender sobre liderazgo. Y en Think Like A Champion, de 2010, Trump habla sobre Maquiavelo y Sun Tzu.

"Un libro que les sugiero, por su valor para los negocios y estrategias de administración es El Arte de la Guerra, de Sun Tzu. Puede sonar como una mala sugerencia para una escuela de negocios, pero créeme, no lo es. Vale la pena y el tiempo de lectura. En comparación, otro libro famoso es El Príncipe de Maquiavelo que habla más sobre conflictos políticos y la cualidades necesarias para el liderazgo que sobre guerra o negocios, pero su énfasis en el poder se convierte en un factor negativo. La ética e integridad parece perderse en medio de todo, y entonces la palabra 'maquiavélico' se vuelve un término peyorativo".

Imagen vía USA TODAY Sports

Trump es fan de Sun Tzu. Más de lo que la gente se cree. Recientemente ha citado la obra del siglo VI a.C. tres veces en Twitter, aquí, aquí y aquí. Los miembros de su gabinete además son sus discípulos. Trump nominó al General James "Mad Dog" Mattis, que también disfruta citando a Tzu, como su Secretario de Defensa. "Los oficiales de Marina", dijo Mattis, "siempre han tenido una predisposición por el estilo oriental. Me siento más cómodo con Sun Tzu y su acercamiento a la guerra".

¿Fue el primer libro de Trump, The Art of Deal, un homenaje a Sun Tzu? Probablemente sí, a menos que fuera el periodista Tony Schwartz, el escritor fantasma de ese libro, quien le diera ese toque tan particular al mismo. Pero en realidad, ¿qué parte de la vida, carrera y filosofía de Donald J. Trump refleja las enseñanzas de Sun Tzu? Aquí tienes tres ejemplos:

Sun Tzu creía que "la guerra se basa en el engaño". Eso dice Trump. Lo llama "hipérbole honesta". "Juego con las fantasías de la gente. La gente no siempre cree en lo buenos que son, pero se pueden emocionar mucho con aquellos que si lo creen de sí mismos. Es por eso que una pequeña hipérbole no le hace daño a nadie. La gente quiere creer que algo es lo más grande y lo más espectacular".

"Ese quien lo defiende todo, no defiende nada", Sun Tzu

El consejo de Sun Tzu era evitar el conflicto siempre que fuera posible: "La excelencia no depende de ganar todas las batallas, sino en derrotar al enemigo sin siquiera pelear". Es una creencia que el 45 presidente de los Estados Unidos comparte: "A veces, al perder una batalla, puedes encontrar una mejor manera de ganar la guerra".

Pero evitar el conflicto es algo que el presidente ha hecho desde 1968. A pesar de ser alto y haber jugado tenis, fútbol y squash en la universidad, Trump evitó alistarse en el ejército durante la Guerra de Vietman. Su quinta y ultima prórroga para evitar ser llamado a filas la justificó por "problemas en sus talones". Desafortunadamente para Trump, tales debilidades fueron detalladas en El Arte de la Guerra. "Parece débil cuando eres fuerte", dijo Sun Tzu, "y fuerte cuando eres débil".

¿Qué motiva a un niño rico que evitó alistarse a convertirse en un ganador eterno? Esta cita de Sun Tzu engloba los logros de Trump hasta ahora. "Si conoces al enemigo y te conoces a tí mismo, no debes temer el resultado de cien batallas. Si te conoces, pero no conoces al enemigo, por cada victoria ganada, también sufrirás una derrota. Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en cada batalla". Trump conoce a sus enemigos pero sus enemigos parecen no conocerlo, y además, no saben cómo lidiar con él. Tal vez necesitan hacer un repasillo de las enseñanzas de Sun Tzu.

Foto de Porter Binks, USA TODAY

Mientras tanto, no intenten discutir con Trump. Sus contragolpes parecen salidos directamente del libro de Sun Tzu. "Si tu enemigo está seguro en todo flanco, debes estar preparado para él. Si tiene una fuerza superior, evítalo. Si tu oponente es temperamental, intenta irritarlo. Pretende ser débil, para que se vuelva más arrogante. Si se lo toma a la ligera, no le permitas descansar. Si sus fuerzas están unidas, sepáralas. Si los soberanos y el sujeto están de acuerdo, divídelos. Atácalo cuando no esté preparado, aparece cuando no te esperen".

La aparente incapacidad de Trump para leer un libro completo, como declaró su propio negro, Tony Schwartz, le convierten en un improbable estudioso del antiguo filósofo chino. Pero piensen en esos gestos al estilo Shaolin, ¿esa señal con el dedo está ensayada o realmente quiere pegarle un guantazo a los periodistas?

Ahora Trump sigue el Camino del Guerrero como un guerrero en pleno derecho, y no como un rimbombante empresario de Wall Street. Hasta llegar aquí, el nuevo presidente ha aplicado los conocimientos de Sun Tzu y siempre ha ganado. Además ha llegado más lejos que el mismo Tzu. El filósofo chino fue general, no presidente. Trump ahora es el comandante en jefe de la fuerza militar más grande del mundo. ¿Podría haber llegado ahí sin la filosofía de Tzu? Tal vez. ¿Seguirá haciendo referencia a Sun Tzu en tiempos de crisis? ¡Ni lo dudes!

Para Trump, el Art of the Deal fue lograr la presidencia. Olviden a Bret Easton Ellis y American Psycho, olviden a Maquiavelo y El Príncipe, Trump es un guerrero de Sun Tzu, con un pequeño toque de Übermensch de Friedrich Nietzsche y Big Brother de George Orwell. Trump es el primer presidente que ha invertido en las MMA, y aunque podría declarar la ley marcial, o hacer algo aterrador pronto, por lo menos nunca prohibirá las peleas.

Será una presidencia interesante para quienes le votaron, para los discípulos de Sun Tzu y los fans de las MMA en el mundo. No digas ahora que no te habíamos avisado.

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