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Hablamos con 'Sonny' Vaccaro, el hombre que cambió la historia del baloncesto

Sonny Vaccaro habla con VICE Sports acerca de sus inicios en el negocio de las zapatillas de baloncesto, la hipocresía de la NCAA, y el inicio de la relación entre Michael Jordan y Nike.

Larry Burnett

Courtesy YouTube

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Durante décadas, John Paul Vincent "Sonny" Vaccaro ha sido uno de los personajes más influyentes y polémicos del baloncesto. En la década de los 60, Vaccaro estableció el Dapper Dan Classic, el primer evento nacional All-Star a nivel de formación. También organizó campamentos de baloncesto y trabajó en campañas de marketing de alto perfil para marcas como Nike, Adidas, o Reebok. Vaccaro fue pieza clave y esencial para que jugadores como Michael Jordan, Kobe Bryant, y Tracy McGredy, entre otros, firmaran contratos de patrocinio multimillonarios.

En el transcurso de los años, los expertos le han criticado por influenciar demasiado los procesos de reclutamiento universitarios y por contribuir a lo que ellos ven como la comercialización excesiva de la juventud y los deportes universitarios. Por su parte, Vaccaro ha condenado a la NCAA por su explotación económica de los jugadores universitarios. Vaccaro fue primordial en la histórica demanda federal de la ex estrella del equipo de baloncesto de UCLA, Ed O'Bannon, contra la NCAA, la cual tenía el propósito de buscar una compensación económica para los jugadores universitarios cuyo nombre, imagen o algo relacionado a su persona fuesen usados para lucrar o lucrarse.

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VICE Sports: ¿Cómo entraste en el negocio de las zapatillas?

Sonny Vaccaro: Por accidente. Fue un completo accidente.

Fue en la década de los 70, mientras organizaba campamentos de verano de baloncesto en Pennsylvania. Unos chicos se me acercaron y dijeron: "Señor Vaccaro, deberían hacer algo con las zapatillas". Los niños me dijeron que ellos llevaban las suyas todo el día, tanto fuera como dentro de la pista, en la iglesia, en el colegio, en todos lados. Me hicieron pensar que alguien estaría dispuesto a hacer un par de zapatillas diferentes. Más bonitas, que pudieran llevar para bailar y no tuvieran que mostrar sus sucios Keds o Converse de tela.

Con la idea en mente, pillé un par de viejas Converse y las llevé a un zapatero italiano, Bobby DiRinaldo, que vivía en mi pueblo. Un mes después, regresé y me enseñó algunos de sus diseños, de piel blanca y con pequeños amortiguadores.

¿Y luego?

Bobby y yo no teníamos pensado entrar en el negocio. No sabía qué demonios estaba haciendo, pero tenía amigos abogados que representaban a jugadores de la NBA y me dijeron que me escribirían una carta introductoria para una nueva compañía en la Costa Oeste llamada Nike. Creí que se pronunciaba "Nicky" y durante un año la llamé así.

Nike me invitó a Portland, así que compré un billete de avión y metí en una maleta siete u ocho pares de prototipos de zapatillas que Bobby había hecho. Se los enseñé a Phil Knight y a otras personas que estabas con nosotros en la reunión.

Nike era una compañía muy nueva. No vendían zapatillas de baloncesto. Sólo tenían planeado vender equipaciones para correr y hacer deporte en general, ese sería su nicho. Se llevaron mis zapatillas y nunca más las volví a ver, pero se habló de todo esto en mis campamentos de baloncesto y en el Dapper Dan Classic que inicié en Pittsburgh. Fue el primer partido All-Star de formación en los Estados Unidos. Incluimos jugadores de California, Florida y de más lugares destacados del país. Ahí fue cuando inicié verdaderamente mi relación con Nike, no con las zapatillas, porque nunca diseñaron los modelos, más bien me contrataron para introducirlos en el mundo del baloncesto; así es como todo evolucionó.

Walexsalomon / Flickr

Entonces reuniste a muchos jóvenes con talento en tus campamentos, formaste parte de Nike y todo se transformó en una gran oportunidad para ti, ¿no es así?

Absolutamente. Nike me dio una gran oportunidad en los 70. Nadie usaba sus zapatillas, no tenían equipos que los representara. Oregon vestía otra marca y los Ducks son el orgullo y felicidad de Phil Knight. Es la Universidad de Nike, como la conocemos hoy en día. Así que me dije, "haré que la gente se ponga tus zapatillas. Bueno, ¿cómo puedo empezar? Le pagaremos a los entrenadores de las universidades y les regalaremos zapatillas a los niños".

Era 1977, los jugadores universitarios compraban sus propias zapatillas y la mayoría no tenía equipaciones para sudar. Los entrenadores solían organizar enormes campamentos de baloncesto de donde generaban ganancias. Por lo general se inscribían entre 300 y 400 niños, y se llevaban entre 20 y 30 mil dólares durante el verano. Así que les dije: "Dejad que os pague".

Todo empezó con mi amigo Jerry Tarkanian en Las Vegas. Lo vi comprando zapatillas de baloncesto y le dije, "Jerry, ¿qué te parece si te doy las zapatillas y trabajamos juntos?" Y me dijo, "¿De qué hablas?" Le di 5.000 dólares. Creo que todavía tengo el recibo original porque escribí el cheque y después Nike me devolvió el dinero. "Te daré 120 pares de zapatillas, camisetas y sudaderas para tu campamento". Respondió, "¿Qué? ¿Me vas a dar 5.000 dólares?" Esta es la historia.

Pienso que la gente cree que debería sentirme culpable por la comercialización. Pero me siento orgulloso de ello. La gente con la que hice los negocios eran los codiciosos. Así era la NCAA. Son unos hipócritas. Pudieron haberme detenido, se creían que estaba haciendo algo ilícito.¿Está bien decir que, a lo largo de su carrera, "Sonny" Vaccaro ha sido malinterpretado?

La mitad de las personas creen que soy el hijo bastardo que arruinó el baloncesto o algo parecido. Probablemente hice más por el baloncesto, con la ayuda de tipos como Phil Knight y las diferentes compañías con las que trabajé, que cualquier otro.

Inicié el Dapper Dan Classic 13 años antes de que McDonald's se involucrara en los deportes de formación. McDonald's es una corporación multimillonaria. Yo logré hacerlo en Pittsburgh y Pennsylvania en 1966. Sí, lo digo sin ego, soy quien soy. Soy diferente.

No hay duda de ello, estoy agradecido con Dios por haberme hecho diferente. Me gusta ser así. No fui jugador, ni entrenador, tampoco ejecutivo. Sólo era un chico normal y corriente. Con Adidas conseguí darle a Kobe más de un millón de dólares al año cuando acababa de salir del baloncesto de formación ¡Nike ni siquiera lo reclutó!

Sonny Vaccaro hizo que este joven firmara con Adidas recién salido del baloncesto de formación. Photo: Robert Hanashiro-USA TODAY Sports.

Sin embargo, eres un personaje controvertido. La NCAA ha estado detrás de ti todos estos años ¿Alguna vez superaste el límite?

Absolutamente no ¿Por qué la NCAA no dice que los campamentos de verano son controlados por las compañías de zapatillas? Ahora son más grandes que nunca y el equipo nacional de los Estados Unidos esconde muchos intereses. Quizá Mike Krzyzewski sea el mejor entrenador de la historia. Es el entrenador del equipo estadounidense de baloncesto y esto le permite tener acceso a los jugadores más jóvenes y a sus entrenadores.

No quiero decir que esté mal. Después de todo se trata de reclutamiento, ¿no? El equipo nacional es el aparato reclutador de entrenadores de élite más grande del mundo, y buscan a los mejores jugadores de Estados Unidos ¿No es interesante que ellos no sean los malos? Lo que quiero decir es que no tengo nada que ver con Nike, Adidas, o Reebok y, probablemente, haya más trampas ahora que antes. Es increíble. Todos los días hay un nuevo escándalo.

Nike hizo mucho ruido cuando le ofreció a Michael Jordan un contrato de patrocinio inmediatamente después de salir de la Universidad de Carolina del Norte. Existen informaciones contradictorias en torno a quién cerró este acuerdo y quién era el jugador más valioso para Nike. Dices que "Sonny" Vaccaro lo concretó. Otros dicen que no es cierto.

No existen los demás. Había cinco personas en la sala y Phil Knight no era uno de ellos. Howard Slusher, el representante, estaba ahí. Rob Strasser también estaba ahí. En aquel año tenían un presupuesto de 500.000 dólares, y quisieron dividir el dinero en tres jugadores. Nike había considerado a John Stockton, Charles Barkley, Sam Bowie, y Jordan. Se me acercaron y me dijeron: "¿Qué harías?"

No conocía a Michael Jordan. Sólo lo había visto jugar en Georgetown, pero sabía quién era. Contesté, "Dadle todo el dinero a Jordan. A nadie más" ¿Hice que lo ficharan? No soy abogado. No lo hice. Lo que hice fue asegurarme de que lo aceptaran ¡Nike no quería a Michael! El mismo Jordan dijo que no quería firmar con Nike. Michael quería irse a otro lado y no estuvo tranquilo hasta que viajó a Oregon y su madre lo convenció. Todo lo que hice fue decir que era el indicado.

Para que nuestros lectores lo entiendan, Phil Knight, de Nike, y Michael Jordan han discutido la versión de "Sonny" sobre lo que sucedió en 1984. Pero mi pregunta para ti es: dado que habías visto a Jordan jugar en escasas ocasiones, ¿qué te hizo pensar que Nike debería apostarlo todo por ese chico?

¿Qué pasaría si te dijera que sólo vi jugar a Kobe Bryan en uno de mis campamentos antes de que Adidas le ofreciera un contrato? Nunca lo vi jugar en competiciones base ¿Y qué pensarías si te dijera lo mismo de LeBron James? ¿Me creerías?

Tengo talento. Sólo diré eso. Puedo reconocer el talento en las personas. No sé cómo, tal vez sería más fácil inventar algo como "investigué y vi sus estadísticas", pero no fue así. Tengo corazonadas y en base a ello hago un juicio. Conocía a LeBron mejor que nadie, pero Adidas me ató las manos y LeBron firmó con Nike antes de ser seleccionado como la primera selección global del draft de la NBA. Me puedo ir a la tumba sabiendo que perdimos a LeBron porque Adidas no me creyó.

Es lo que ocurrió. No darme los 100 millones de dólares para dárselos a LeBron ha sido el error más grande que ha cometido una corporación estadounidense. Es lo que Adidas le hizo a LeBron. Se asustaron.

Creemos lo mismo de LeBron. Foto por David Richard/USA TODAY Sports

¿Qué fue lo que te enfureció hasta el punto de querer encabezar el caso de Ed O'Bannon contra la NCAA para intentar obtener algo de dinero para los atletas?

La NCAA dice a los atletas que están en un nivel amateur ¿Acaso no es interesante? Son unos hipócritas. Los deportes universitarios son gigantescos comercialmente hablando. El público cree que la NCAA es un regalo de Dios. Son sólo personas. Es todo lo que son, pero tienen a su cargo la organización sin ánimo de lucro más grande del mundo. Los deportes universitarios se pagan solos. Son como la FIFA.

¡Hay millones de escándalos! Todos los días hay polémica ¿Qué les pasa? Se inventan reglas conforme van improvisando. La cantidad de dinero que ganan es absurda, y te diré algo, sé que se gastaron cientos de millones de dólares en la demanda de O'Bannon ¿Puedes creerlo? Gastaron todo ese dinero para nada. Que le den un trozo del pastel a los jugadores.

Tuve que involucrarme y me siento orgulloso de ello. El Supremo prefirió no considerar el caso en octubre, pero se descubrió que la NCAA había violado las leyes contra los monopolios. La demanda colectiva terminó, pero los jugadores ganaron el derecho, como individuos, a demandar a la NCAA. Seguirán recibiendo demandas.

El caso de O'Bannon es lo más importante que he hecho en mi vida a parte de casarme con mi esposa, Pam. Siento que valió la pena. Espero que las personas que representan a la NCAA y los abogados de O'Bannon se junten y creen una fórmula en la que puedan dar a los chicos algo de dinero una vez que su generación se gradúe.

Este caso tuvo que ver con personas que nunca conocí. Cuando trabajaba para las compañías de zapatillas sabía quiénes eran los atletas, los equipos y entrenadores. No tengo ni idea quiénes serán los atletas del futuro, pero seguro saldrán beneficiados de todos esto.

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